
El camino a la libertad
Expansive romantic arrangement with layered pianos and lush string sections, fast arpeggiated piano figures answered by wide, singing violin ensembles and emotional solo violin countermelodies. Urgent acoustic guitar and driving electric guitar sit behind the orchestral texture, while powerful raspy high female vocals soar over dense harmonies. Punchy rock drums, deep bass, and swelling string crescendos build a cinematic, whirlwind atmosphere with dramatic dynamic rises and falls, emphasizing the added violins and pianos throughout.

El camino a la libertad
Expansive romantic arrangement with layered pianos and lush string sections, fast arpeggiated piano figures answered by wide, singing violin ensembles and emotional solo violin countermelodies. Urgent acoustic guitar and driving electric guitar sit behind the orchestral texture, while powerful raspy high female vocals soar over dense harmonies. Punchy rock drums, deep bass, and swelling string crescendos build a cinematic, whirlwind atmosphere with dramatic dynamic rises and falls, emphasizing the added violins and pianos throughout.
Lyrics
Mis ojos heridos de tanto haber llorado,
Mi alma que se había debilitado, secado,
Vuelve, por fortuna, a funcionar.
Y me pregunto ¿cómo?
Mi «Espíritu prisión»
Al fin escapó de su jaula,
Huyendo en la noche, sin chaqueta ni equipaje.
Me quedo aquí, postrado por este «Todo esto»,
El corazón tenso hacia el cielo,
Todo me regresa…
Briznas de recuerdos
Olvidados, a montones,
Viniendo en la noche,
A golpearme el cerebro.
Uno por uno,
Como un tren fantasma,
Estos últimos salen del túnel,
Y…
Abro al fin los ojos
Sobre estos campos de minas aún humeantes,
Los restos de una vida,
Dispersos, allá.
¡Ah!
¡Se me caen los brazos!
Soplando en mi interior como una bomba…
Y comprendo, ahora, solo ahora,
Que me tenía a MÍ,
Que tenía este Amor profundo
De un regalo que me habrían legado, de niño,
Un poco como un trozo de oro, un rubí.
Para recordarme mi valor,
Para mantenerme en la felicidad,
Pase lo que pase, sea como sea.
¡Vamos!
Me voy, salgo subrepticiamente,
El oído alerta,
Acechando el sonido de algunos pasos,
De esos que te rodean
Y que te matan… muy bajito.
Bajo la roca, ladera abajo,
¡Rápido! Avanzo, salto…
Me lanzo…
Me despliego.
Rompiendo, así, de un aletazo,
Esas cadenas invisibles
A los ojos de los «otros»,
Imperceptibles.
«Tú me perteneces»
Nos decía él…
«Quedará siempre… este hilo…
y la distancia no servirá de nada».
¡Eh!
¡Ahora puedo verlo desde arriba!
Enmascarado, vestido
Con ese manto de Poder,
Más allá del espejo deformante que me tendía.
Quería crearme «una familia»
Con un padre, una madre,
Hermanos y hermanas de pacotilla…
Muriendo de sed en un desierto
Donde los espejismos eran legiones de cosas que brillan.
Mis plumas se vuelven sextante,
Mis ojos penetrantes…
Verdadero Amor de mí mismo,
Respeto profundo de quien soy,
Y de donde vengo…
¿Lo sabes?
Te he buscado cada mañana de mi vida
En los viejos pozos, por los caminos,
He hurgado en los matorrales, uno por uno,
En el bosque,
Para encontrarte, tumbado… ¡allí!
Entre las hojas,
Inmóvil,
Escrutando las señales de una partida inminente,
Hacia la orilla de enfrente,
Aquella donde se vive libre
Y donde el tiempo retoma su lugar…
¡Al fin, aquí estoy!
He podido sobrevolar todas mis tierras,
He podido ver más allá de los barrotes, de las barreras,
La inmensidad, la belleza y la alegría
De saberme LIBRE de mis elecciones.
