
Unknown

Unknown
Lyrics
mar.
IA.
"Lo que no me gustaba de mí"
Jamás me agradaron quienes censuran todo,
aquellos atentos al gesto ajeno,
que se irritan con la forma de ser de los demás
como si el mundo no tuviese derecho a brillar distinto.
Pero, con la frente baja,
admito que en mí habitaba un reflejo de eso.
Tal vez por eso me dolía tanto verlo fuera,
porque lo reconocía en silencio dentro de mí.
A medida que lo expreso, el nudo se deshace,
y cuanto más lo nombro, más claro lo tengo.
Lo observo con compasión, no con juicio;
me acerco a ese rincón con ternura, no con castigo.
Lo vigilo como se cuida una herida:
no para negarla,
sino para entender lo que pide sanar.
Porque lo que rechazo de mi ser
sólo quiere ser escuchado y liberado.
Hay jornadas que me hacen sentir invencible,
como si llevara escudos invisibles,
y otras que pesan con melancolía,
donde la fragilidad me alcanza con facilidad.
En esos días cometo más errores,
tropiezo con pensamientos ajenos,
pierdo la paciencia, la empatía, la calma,
y luego me arrepiento con el alma.
Por eso entiendo a quienes aún no despiertan,
a los que no han mirado hacia dentro,
a quienes creen que juzgar es una forma de orden,
cuando en realidad es ruido que brota del tormento.
A veces nos cuesta ver
que el tiempo que dedicamos a señalar
podría usarse para alumbrar,
para crear palabras como antorchas
y no como sombras que empañan el cristal.
No es lo mismo ensuciar una obra
con trazos bruscos y tonos oscuros,
que buscar matices que elevan el arte,
descubriendo luces donde otros ven muros.
Muchas veces hablamos sin pensar,
y ese diálogo interior nos empuja a caminos
que no sabemos a dónde conducen.
Pero la crítica también puede ser semilla,
si quien la recibe la transforma en raíz firme
en vez de dejarla clavada como espina.
Quien lanza juicio, sin saberlo,
revela sus propias heridas,
y quien lo recibe tiene la opción
de convertir la lanza en motivo de crecimiento.
