Se apagaron las luces, se apagaron los sueños
El poder dice: “Calla” — nosotros gritamos: “¡Jamás tú!”
No quiero sus leyes, no quiero sus fronteras
Romperé cada muro hasta que no quede nada
¡Que no quede nada!
¡Que arda cada mito!
¡Que caiga cada trono!
¡Que calle cada campana!
La ciudad se ahoga en cemento, respiro humo, ruido
Caminamos entre fuego, con rabia en cada latido
No quiero sus banderas, no quiero sus guerras
La tierra grita con nosotros — que todo se disuelva
No es protesta — es el fin
No es grito — es sentencia
No construimos lo nuevo
Porque lo viejo debe morir
¡Porque solo en el vacío nace el grito!