
QUE HABLEN LO QUE QUIERAN
Pop

QUE HABLEN LO QUE QUIERAN
Pop
Lyrics
Aún recuerdo cómo me sentía,
cuando miraba la vida que no era la mía,
cuando juzgaba sin darme cuenta,
y no ponía freno a mi propia tormenta.
Sin saberlo llenaba mi pensamiento
de historias ajenas, sin fundamento.
Vidas que no me daban nada,
pero ocupaban mi morada,
un espacio tan valioso, tan profundo,
y yo, sin conciencia, lo dejaba sin rumbo.
Me molestaba que hablaran de mi andar,
que opinaran sin saber lo que era caminar.
No soportaba a quien todo criticaba,
y sin embargo, yo también observaba.
Le daba tanta importancia a lo que otros decían,
que el morbo me empujaba donde no quería.
Y aunque sabía que debía soltar,
me dejaba envenenar por el verbo sin parar.
Cuanto más luchaba por cambiar,
más se clavaba en mi forma de pensar.
No se trataba de pelear con la obsesión,
sino de escuchar mi voz, mi intuición.
Y un día decidí escribir sin miedo,
sin pensar si estaba bien o si era un enredo.
Lancé mis letras sin pedir perdón,
dejé que hablaran desde el corazón.
Escribo lo que me nace, lo que arde en mi interior,
que caigan donde caigan, sin temor ni pudor.
Ya no me importa quién las escuche,
ni en qué puerto se estuche.
Hoy me miro al ayer y no me reconozco,
ya no soy esa mujer que vivía en el bosque oscuro.
Que digan lo que quieran, que murmuren sin parar,
las opiniones ajenas ya no me van a tocar.
Quien habla de otras vidas teme que hablen de la suya,
y en ese espejo hay una verdad que no se destruye.
No se trata de forzar ni de fingir el cambio,
se trata de marcar el paso y soltar el daño.
Así nacieron estas letras, sin miedo ni prisión,
con la fuerza de mi alma y mi propia convicción.
Porque la libertad no es solo corporal,
es cuidar lo que entra en lo emocional.
Bendigo aquel instante en que empecé a crear,
porque desde entonces aprendí a caminar.
Camino con la frente alta, sin esconder mi ser,
y si a alguien le molesta, que aprenda a entender.
Ya no pierdo mi tiempo en mirar lo que no es mío,
ya no me afecta el juicio ni el murmullo vacío.
Ni siquiera busco saber qué dicen o qué piensan,
porque aprendí que las palabras pesan.
Y que la mente es sagrada, hay que saberla cuidar,
no todo merece entrar, no todo debe quedar.
Hoy escribo lo que siento, sin filtro ni temor,
porque mi sinceridad venció
.
