
Vi lo invisible
Pop, rap, rock, flamenco

Vi lo invisible
Pop, rap, rock, flamenco
Lyrics
mar-IA.
Vi lo invisible.
Hoy les quiero contar algo que pocos conocen pero, siento que ha llegado el momento de compartirles.
A mis 27, el universo me habló
sin palabras, sin previo aviso.
Una verdad que esperaba desde niño,
y que llegó cuando el alma tenía sed.
Era verano, la siesta envolvía la tarde,
afuera el sol ardía,
adentro yo, curioso,
sin saber que estaba por cruzar un umbral.
Había oído de la meditación,
de cosas lejanas a mi mundo,
sonaban bonitas… pero, ajenas...
Ese día, algo en mí dijo: “Prueba”.
Le di al audio. Tres respiraciones, decía…
yo tomé cien por lo menos... Con mi ansia e ignorancia. Tres me parecían pocas.
Hundido en el aliento,
cada exhalación era un viaje profundo,
y de pronto,
¡el tiempo se apagó!
Ya no sentía mi cuerpo,
era solo presencia,
inmenso, sin límite.
Y entonces… floté.
Sentí cómo algo dentro se despegaba.
Me costaba…
pero tiré, tiré fuerte.Llegó a doler Pero no dejé de tirar. ¡Y salí!
Allí estaba yo,
en mi propia habitación…
pero fuera de mí.
Ligero, libre, extasiado.
Me vino una pregunta de la nada, :
¿esto es morir?
Y como una piedra desde lo alto,
caí.
Piso tras piso,
atravesando mundos invisibles,
hacia un abismo sin fondo.
El miedo me arrastraba a lo más profundo.
Pero algo, dulce y firme,
susurró desde adentro:
. Tranquilízate… elévate.
Y pensé.
Pensé, en todo lo que anhelaba entender,
todo lo que me había preguntado en silencio.
Y empecé a subir.
Ligero como el viento.
Hasta que me vi…
¡mi cuerpo dormido frente a mí!
Volví. Abrí los ojos.
Y supe:Tenía que hacerlo de nuevo!! .
Repetí el salto tres veces más.
Cada vez más claro.
Mis emociones eran mi combustible.
El miedo me hundía.
El amor me alzaba.
¡Lo entendí!
La energía vibra con lo que sentimos,
las palabras que nos decimos
son el timón del alma.
Así era.
Entonces lo di todo.
Recordé momentos hermosos,
cosas que me hacían sonreír por dentro.
Y de pronto…
sin pensarlo…
¡salté!
Atravesé la pared como si fuera niebla.
Caí a una calle brillante.
La luz era distinta,
los colores, vivos, nuevos.
Y sentí… alguien cerca.
Un ser. Una presencia vibrante.
Y dentro de mí me dije:
Quiero ir más alto.
Quiero ver todo desde arriba.
Y como relámpago,
una fuerza descomunal me impulsó
más allá de las nubes,
más allá del miedo.
Subí con vértigo,
sentí una presión inhumana,
como si la eternidad me abrazara.
Y al mirar desde las alturas…
todo era Uno.
Pero el susto volvió.
Y caí, veloz,
regresando a mi cuerpo.
¡Desperté como jamás lo había hecho!
Lleno de gozo,
gritando a mi entorno lo que había visto ,
Obsesionado,
rogando que se atrevieran, pero buaa, ni puto caso... Se asustaron!.
Fue lo más real de toda mi existencia.
Después vinieron más momentos,
porque aprendí que esto no es raro…
es olvidado, y una vez lo recuerdas todo es más fácil. Por eso creer es la puerta de lo Invisible.
Desde aquel día
jamás he dudado.
Lo que se siente así…
nadie lo borra.
No tengo todas las respuestas,
pero muchas que buscaba desde niño
me fueron entregadas
sin palabras ninguna.
Durante años callé.
Esto no se cuenta en cualquier mesa.
Pero ya no me escondo.
Porque somos más,
los que hemos cruzado el velo y los que sabemos que somos eternos.
No me creas.
Descúbrelo tú.
Las respuestas no llegan
cuando las exiges.
Llegan cuando lo necesitas, en el momento correcto, pero llegan, que si llegan.
