
Cuando el camino se abre.
Pop, rock, rap, flamenco

Cuando el camino se abre.
Pop, rock, rap, flamenco
Lyrics
mar.
IA
Cuando el Camino se Abre
Cuando empecé a notar algo distinto,
sin previo aviso, el viento cambió su ritmo.
El alma inquieta, con sed de algo más,
y sin entenderlo, me lancé a explorar.
Busqué entre nombres, libros, historias,
con el deseo ardiente de cambiar memorias.
Pensé, ingenuo, que bastaban unos días
para borrar el eco de viejas heridas.
Creía que todo sería suave, sereno,
pero descubrí un paisaje inmenso, terreno.
Cada paso mostraba un rincón oculto,
un reflejo interno que aún no consulto.
Las sombras del alma salieron del fondo,
más oscuras que todo lo que conozco.
Y allí, en la caída, me cuestioné el rumbo,
pensé mil veces que elegí mal el mundo.
Me alejé de todo, elegí el silencio,
caminando solo, sin buscar consuelo.
Aparecieron voces que hablaban de luz,
pero yo sentía el peso de una cruz.
Decían que despertar es solo alegría,
que basta meditar y llega la armonía.
Pero vi que no es siempre así,
la calma se construye, no llega por mí.
La vida no frena, siempre enseña,
con piedras que parecen ajenas.
Pero cada obstáculo guarda verdad,
un mensaje oculto en su densidad.
Si no los miras, si los esquivas,
vuelven más grandes con otras heridas.
Solo enfrentándolos hallas sentido,
y algo profundo se vuelve conocido.
Comprendí que todos dejamos señales,
sin saberlo mostramos nuestros ideales.
Nada ocurre sin razón o sentido,
cada instante está mágicamente tejido.
Mirando atrás, todo tiene forma,
mucho de lo que soñaba ahora me nombra.
No fue por suerte ni simple azar,
sino por creer sin dejar de caminar.
Despertar no tiene un solo color,
hay quien vive despierto sin hablar de amor.
No importa el símbolo, el credo o la fe,
todos sentimos lo que no se ve.
La cultura cambia, pero el alma no,
late en todos igual, sin distinción.
Respirar, mirar, abrazar con respeto,
es recordar que dentro somos el mismo reflejo.
Porque al final, solo cuenta eso:
conectar, comprender, vivir sin exceso.
La piedra no frena, propone mirar,
es una llave, no un muro que saltar.
Y con el tiempo, lo comprendí completo:
que no hay destino fijo ni único libreto.
Solo pasos, lecciones, suspiros, memoria... , un aprendizaje eterno.
Despertar no tiene un solo color,
hay quien vive despierto sin hablar de amor.
No importa el símbolo, el credo o la fe,
todos sentimos lo que no se ve.
La cultura cambia, pero el alma no,
late en todos igual, sin distinción.
Respirar, mirar, abrazar con respeto,
es recordar que dentro somos el mismo reflejo.
