
tiempo
salsa, rap, guitar, piano, heartbeat, loud chorus, screaming in the background, vintage jazz
kittsune·2:30

2:30
tiempo
salsa, rap, guitar, piano, heartbeat, loud chorus, screaming in the background, vintage jazz
Creator: kittsuneRelease Date: February 25, 2025
Lyrics
Ya nada queda en la lentitud de la vida,
la mágica alegría de sentir y ver la ira
que gobernó algún día. Recuerdo aquellos días,
me inundo y ato en los ojos las verdades, dejando
una cualidad: buscar la razón del fuego quemando mi interior
sería pérdida de tiempo
si la energía se consumía con solo sentir. Era más que un sentimiento,
violento, revuelto, palpable, perfecto para inundar el alma.
Dale mal tiempo, perfecto. Sentí como treinta vueltas al sol
fueron una eternidad, pero ¿quién diría que en cinco más solo sería un momento?
Cuando me quedé sentado al viento, conversando con la ventana,
miré otra vez de mañana, pasó toda la semana
y escribí casi nada.
Debe ser por el mal tiempo, que mis ganas se dibujaban
y no sé si sentía nada. Es inasible el cuaderno, pues carga con pesos,
y sentir que hoy ya no pesa nada, porque lo escribió en las nubes.
Rima tras rima, preparada con la simpleza que tiene el que solo fluye en su pensamiento.
Rima tras rima dejada, quedaron desparramadas y perdidas por mi desorden.
Si fueron las veces que pude encontrarme, donde aprendí a reconocerme,
mirar más allá de la muerte y perderme en la mirada de la nada.
Ya nada queda en la pulcritud, a pesar de sentir que hay más,
pensamientos revueltos en la actualidad que a veces me hacen pensar
qué caos debe de dar la mezcla de tiempo y recuerdos, de sinapsis.
Mas el largo delirar me hace pensar que debe ser normal olvidar,
por placer o necesidad.
Perderse. Recuerdos perdidos hasta que desaparezcan o se compriman y no aparezcan,
para que, cuando quede más por restar que adicionar,
quede espacio para guardar y no dar vueltas en
lo que debería ser mierda.
Serán horas donde me pierda pensando en el tiempo y lo que se recuerda.
la mágica alegría de sentir y ver la ira
que gobernó algún día. Recuerdo aquellos días,
me inundo y ato en los ojos las verdades, dejando
una cualidad: buscar la razón del fuego quemando mi interior
sería pérdida de tiempo
si la energía se consumía con solo sentir. Era más que un sentimiento,
violento, revuelto, palpable, perfecto para inundar el alma.
Dale mal tiempo, perfecto. Sentí como treinta vueltas al sol
fueron una eternidad, pero ¿quién diría que en cinco más solo sería un momento?
Cuando me quedé sentado al viento, conversando con la ventana,
miré otra vez de mañana, pasó toda la semana
y escribí casi nada.
Debe ser por el mal tiempo, que mis ganas se dibujaban
y no sé si sentía nada. Es inasible el cuaderno, pues carga con pesos,
y sentir que hoy ya no pesa nada, porque lo escribió en las nubes.
Rima tras rima, preparada con la simpleza que tiene el que solo fluye en su pensamiento.
Rima tras rima dejada, quedaron desparramadas y perdidas por mi desorden.
Si fueron las veces que pude encontrarme, donde aprendí a reconocerme,
mirar más allá de la muerte y perderme en la mirada de la nada.
Ya nada queda en la pulcritud, a pesar de sentir que hay más,
pensamientos revueltos en la actualidad que a veces me hacen pensar
qué caos debe de dar la mezcla de tiempo y recuerdos, de sinapsis.
Mas el largo delirar me hace pensar que debe ser normal olvidar,
por placer o necesidad.
Perderse. Recuerdos perdidos hasta que desaparezcan o se compriman y no aparezcan,
para que, cuando quede más por restar que adicionar,
quede espacio para guardar y no dar vueltas en
lo que debería ser mierda.
Serán horas donde me pierda pensando en el tiempo y lo que se recuerda.
