
🇪🇸 Desde lejos
Balada íntima, Canción de autor | Harmonica, Clarinet, Acoustic guitar, Brushed percussion
Caronte·3:43

3:43
🇪🇸 Desde lejos
Balada íntima, Canción de autor | Harmonica, Clarinet, Acoustic guitar, Brushed percussion
Creator: CaronteRelease Date: April 17, 2025
Lyrics
Lyrics: Caronte 2025
Youtube: Inoxidables Podcast
Podcast: go.ivoox.com/sq/2330386
Yo soy ese tipo que a veces vuelve tarde,
con el alma despeinada y whisky en los bolsillos.
Entre sombras y faroles me pierdo en la madrugada,
pero siempre vuelvo a casa, donde encuentro mi destino.
Ella sabe muy bien que no soy un santo,
ni pretendo serlo, ni siquiera un instante.
Con su ducha caliente, lava mi noche fría,
y con un café amargo, sella mi cobardía.
Porque cuando me desnudo frente a ella,
no es solo el sudor lo que se borra en mi piel.
Es el frío de la calle, el peso de mis demonios,
y el rastro de quien fui antes de probar su miel.
Pero ella me recoge, con esa media sonrisa,
como quien quita flores marchitas de un florero.
No soy su príncipe soñado, pero soy su caballero,
y eso basta para que me ame, aunque sea un momento.
La vida nos enseña que el amor no es perfecto,
pero ella me ama con un fervor tan discreto.
Cuando me ve llegar, con el pelo revuelto,
sabe que traigo historias y secretos que no cuento.
Me ofrece su perdón sin pedir explicaciones,
porque sabe que el mundo es un nido de tentaciones.
Y aunque yo no merezca ni una pizca de su gracia,
ella abriendo sus brazos me ama, con diplomacia.
Qué grande es este amor, que no me pide nada,
que acepta mis defectos y los cura con paciencia.
Ella sabe que cuando me marché anoche,
no dejé ni un segundo de amarla con vehemencia.
Ella me mira ... cabecea resignada...
Pero me sigue amando... aunque sea desde lejos.
Y yo, que no merezco ni una nube de su cielo,
encuentro entre sus brazos mi único consuelo...
Youtube: Inoxidables Podcast
Podcast: go.ivoox.com/sq/2330386
Yo soy ese tipo que a veces vuelve tarde,
con el alma despeinada y whisky en los bolsillos.
Entre sombras y faroles me pierdo en la madrugada,
pero siempre vuelvo a casa, donde encuentro mi destino.
Ella sabe muy bien que no soy un santo,
ni pretendo serlo, ni siquiera un instante.
Con su ducha caliente, lava mi noche fría,
y con un café amargo, sella mi cobardía.
Porque cuando me desnudo frente a ella,
no es solo el sudor lo que se borra en mi piel.
Es el frío de la calle, el peso de mis demonios,
y el rastro de quien fui antes de probar su miel.
Pero ella me recoge, con esa media sonrisa,
como quien quita flores marchitas de un florero.
No soy su príncipe soñado, pero soy su caballero,
y eso basta para que me ame, aunque sea un momento.
La vida nos enseña que el amor no es perfecto,
pero ella me ama con un fervor tan discreto.
Cuando me ve llegar, con el pelo revuelto,
sabe que traigo historias y secretos que no cuento.
Me ofrece su perdón sin pedir explicaciones,
porque sabe que el mundo es un nido de tentaciones.
Y aunque yo no merezca ni una pizca de su gracia,
ella abriendo sus brazos me ama, con diplomacia.
Qué grande es este amor, que no me pide nada,
que acepta mis defectos y los cura con paciencia.
Ella sabe que cuando me marché anoche,
no dejé ni un segundo de amarla con vehemencia.
Ella me mira ... cabecea resignada...
Pero me sigue amando... aunque sea desde lejos.
Y yo, que no merezco ni una nube de su cielo,
encuentro entre sus brazos mi único consuelo...
