Traigo el Sur

  • Studio Flamenco Rock fused with authentic Andalusian flamenco soul
  • powerful Hard Rock energy with deep southern Spanish character
  • modern polished studio production
  • wide cinematic stereo mix
Traigo el Sur

Lyrics

La madrugada escupe azul

sobre persianas medio rotas,

un camarero arrastra el sur

debajo de unas uñas cortas.

Cruza un camión de butano

temblando igual que un tablao,

y en la pared del estanco

sigue mi nombre mal pintao.

Huele a cable recalentao,

a lluvia seca en los portales,

a los chavales que aprendieron

más en los bares que en las clases.

Y aunque la vida cobre en carne

todavía no sé agachar la frente.

Porque crecí

donde las noches desafinan,

donde los amplis echan chispas

si alguien canta de verdad.

Y aprendí

que el ruido también cicatriza,

que hay derrotas que iluminan

más que cualquier catedral.

Traigo el sur

clavao detrás de los dientes,

como esos golpes que no ves

pero te cambian para siempre.

Una muchacha en tacones blancos

baila encima del serrín,

como si el mundo fuera un barco

al punto exacto de partir.

En la máquina del bar

parpadea un viejo jackpot,

y un tipo duerme abrazao

a una guitarra sin clavijón.

Suena Triana desde lejos

mezclada con una sirena,

mientras el barrio se despereza

escupiendo humo por las rejas.

Y aunque el viento venga torcío

nunca aprendí otro camino.

Porque crecí

donde las noches desafinan,

donde los amplis echan chispas

si alguien canta de verdad.

Y aprendí

que el ruido también cicatriza,

que hay derrotas que iluminan

más que cualquier catedral.

Traigo el sur

clavao detrás de los dientes,

como esos golpes que no ves

pero te cambian para siempre.

Hey

Que hablen mal de nosotros.

Hey

Eso también deja nombre.

Hey

Nadie sale limpio aquí,

pero algunos podremos seguir.

Porque crecí

viendo a mi viejo en la cocina

fumando frente a la avenida

antes de echarse a trabajar.

Y entendí

que hay gente rota que ilumina

más que los focos de la Gran Vía

cuando se apagan al final.

Traigo el sur

metido en los nudillos,

como el polvo de los domingos

después de un concierto con los amigos.

Y mañana cuando amanezca

volverá a sonar algún cristal,

porque hay barrios que respiran

rompiéndose para continuar.

Eso significa que seguimos...

que seguimos...

ey ey ey...

que seguimos...