
Te perdiste
Pop minimalista, balada triste, voz femenina dulce y poderosa, solo piano como instrumento, sin más instrumentos.
Juancky·5:49

5:49
Te perdiste
Pop minimalista, balada triste, voz femenina dulce y poderosa, solo piano como instrumento, sin más instrumentos.
Creator: JuanckyRelease Date: March 10, 2026
Lyrics
Llevo horas sentada aquí,
dijiste: “a las siete estoy allí”.
Las copas brindan por matar el tiempo,
y el reloj ya da las once frente a mí.
Me arreglé despacio esta noche,
dibujé mis labios para un final feliz,
me creí valiente en el espejo…
y ahora hay una silla vacía frente a mí.
Y cien llamadas sin contestar,
tal vez te perdiste al intentar llegar.
Sigo diciendo:
“ya vendrá… ya vendrá…”
Cuando en el fondo sé
que nunca vas a venir,
y todas las miradas
parecen clavadas sobre mí.
Luces del bar,
risas que pasan de mí,
y la única mesa
que se ha quedado sin ti.
Pronto llegarás…
me digo otra vez.
Pronto llegarás…
aunque sé que no vendrás.
Recojo el bolso, pago y me voy,
un taxi me lleva por la ciudad.
Mi habitación me espera despierta
mientras repaso qué hice mal.
Quizá miraste desde la esquina
cuando esperabas bajo aquella luz.
Quizá en persona no era la misma
que sonreía en la app azul.
Y cien llamadas y nada cambió,
me digo: “seguro se equivocó”.
Sigo pensando:
“ya vendrá… ya vendrá…”
Cuando en el fondo sé
que nunca vas a venir,
y todas las miradas
caerán sobre mí.
Luces del bar,
susurros alrededor,
y la única mesa
con una copa y un adiós.
Pronto llegarás…
me digo otra vez.
Pronto llegarás…
aunque sé que no vendrás.
Ni siquiera sé tu voz,
pero eso duele igual.
Qué extraño echar de menos
a alguien que no llegó a empezar.
Y cien llamadas más
y sigo sin saber de ti.
Me digo: “se perdió
en algún lugar por ahí”.
Pero la verdad
se sienta frente a mí:
tu silla vacía
cuando debías venir.
Pronto llegarás…
lo digo para resistir.
Pronto llegarás…
aunque sé que no vendrás.
dijiste: “a las siete estoy allí”.
Las copas brindan por matar el tiempo,
y el reloj ya da las once frente a mí.
Me arreglé despacio esta noche,
dibujé mis labios para un final feliz,
me creí valiente en el espejo…
y ahora hay una silla vacía frente a mí.
Y cien llamadas sin contestar,
tal vez te perdiste al intentar llegar.
Sigo diciendo:
“ya vendrá… ya vendrá…”
Cuando en el fondo sé
que nunca vas a venir,
y todas las miradas
parecen clavadas sobre mí.
Luces del bar,
risas que pasan de mí,
y la única mesa
que se ha quedado sin ti.
Pronto llegarás…
me digo otra vez.
Pronto llegarás…
aunque sé que no vendrás.
Recojo el bolso, pago y me voy,
un taxi me lleva por la ciudad.
Mi habitación me espera despierta
mientras repaso qué hice mal.
Quizá miraste desde la esquina
cuando esperabas bajo aquella luz.
Quizá en persona no era la misma
que sonreía en la app azul.
Y cien llamadas y nada cambió,
me digo: “seguro se equivocó”.
Sigo pensando:
“ya vendrá… ya vendrá…”
Cuando en el fondo sé
que nunca vas a venir,
y todas las miradas
caerán sobre mí.
Luces del bar,
susurros alrededor,
y la única mesa
con una copa y un adiós.
Pronto llegarás…
me digo otra vez.
Pronto llegarás…
aunque sé que no vendrás.
Ni siquiera sé tu voz,
pero eso duele igual.
Qué extraño echar de menos
a alguien que no llegó a empezar.
Y cien llamadas más
y sigo sin saber de ti.
Me digo: “se perdió
en algún lugar por ahí”.
Pero la verdad
se sienta frente a mí:
tu silla vacía
cuando debías venir.
Pronto llegarás…
lo digo para resistir.
Pronto llegarás…
aunque sé que no vendrás.
