
El Universo Interior
Melodic, Lyrical pop, pathos, ethereal, female vocals, deep reflection and growth, slow piano and soft strings, intimate, beautiful, singer songwriter, masterpiece, chamber ensemble
Snowgoose·3:14

3:14
El Universo Interior
Melodic, Lyrical pop, pathos, ethereal, female vocals, deep reflection and growth, slow piano and soft strings, intimate, beautiful, singer songwriter, masterpiece, chamber ensemble
Creator: SnowgooseRelease Date: February 20, 2025
Lyrics
El Beso del Dolor
El dolor es un universo interior,
se pliega y retuerce en mis huesos,
como un agujero negro devorando estrellas,
como una ciudad que nunca puedo tocar.
Cada beso de dolor es una calle sin nombre,
y yo estoy atrapado dentro,
convirtiéndome en una casa sin salida.
La casa está llena de cuerpos pasados,
las envolturas que una vez habité—
infante, joven, marchito.
Se sientan en silencio en mi médula,
susurrando las palabras que alguna vez dije.
— Mi cuerpo siempre ha estado muriendo,
pero esta vez, muere más completamente.
Mis pulmones son una ventana empapada por la lluvia nocturna,
el tiempo gotea por las grietas,
cada gota es un yo del pasado,
salpicando fragmentos de memoria.
El dolor se profundiza, y empiezo a preguntarme:
quizás estoy siendo despojado hasta mi forma original,
como el lecho marino expuesto tras la tormenta,
como un sueño que retrocede,
como un árbol quemado hasta sus venas,
revelando el primer destello de luz.
Así, la muerte ya no es desaparición,
sino el paso de una página—
un viaje de lo tangible a lo intangible.
Cuando este cuerpo finalmente colapse,
cuando el dolor se extinga, sabré—
no soy rosa, ni bosque,
no soy carne, ni un nombre.
Soy algo indefinible,
derivando entre la luz y la sombra,
hacia el infinito desconocido.
El dolor es un universo interior,
se pliega y retuerce en mis huesos,
como un agujero negro devorando estrellas,
como una ciudad que nunca puedo tocar.
Cada beso de dolor es una calle sin nombre,
y yo estoy atrapado dentro,
convirtiéndome en una casa sin salida.
La casa está llena de cuerpos pasados,
las envolturas que una vez habité—
infante, joven, marchito.
Se sientan en silencio en mi médula,
susurrando las palabras que alguna vez dije.
— Mi cuerpo siempre ha estado muriendo,
pero esta vez, muere más completamente.
Mis pulmones son una ventana empapada por la lluvia nocturna,
el tiempo gotea por las grietas,
cada gota es un yo del pasado,
salpicando fragmentos de memoria.
El dolor se profundiza, y empiezo a preguntarme:
quizás estoy siendo despojado hasta mi forma original,
como el lecho marino expuesto tras la tormenta,
como un sueño que retrocede,
como un árbol quemado hasta sus venas,
revelando el primer destello de luz.
Así, la muerte ya no es desaparición,
sino el paso de una página—
un viaje de lo tangible a lo intangible.
Cuando este cuerpo finalmente colapse,
cuando el dolor se extinga, sabré—
no soy rosa, ni bosque,
no soy carne, ni un nombre.
Soy algo indefinible,
derivando entre la luz y la sombra,
hacia el infinito desconocido.
