
Mi Sevilla - JV
female singer, male voice, acoustic, powerful, violin, piano, flamenco, castanhola, bater palmas, sapateado
JVMZ·3:59

3:59
Mi Sevilla - JV
female singer, male voice, acoustic, powerful, violin, piano, flamenco, castanhola, bater palmas, sapateado
Creator: JVMZRelease Date: January 9, 2026
Lyrics
Sevilla amanece dorada, huele a azahar,
la historia en cada esquina te vuelve a mirar.
Roma dejó sus huellas, el Al-Ándalus su luz,
y entre patios y alminares se oye otro compás, ¡Jesús!
Por el Guadalquivir pasaron sueños de ultramar,
puertos de ida y vuelta, “las Indias” al regresar.
Entre sombra y cal, en piedra y tradición,
la ciudad guarda su orgullo como un cante en el corazón.
Mira la Giralda, cómo corta el cielo azul…
y el Alcázar susurra, despacito, su virtud.
Tío, qué arte tiene el aire cuando empieza a arder,
vale, que suenen palmas… que Sevilla va a prender.
Sevilla, Sevilla, con duende y con verdad,
flamenco en la sangre, fuego que no se va.
Piano marcando el paso, violín llorando “olé”,
bajo el sol de enero o agosto, siempre sabe renacer.
En Triana se enamora la noche al caminar…
y en la Torre del Oro brilla el río al suspirar.
Sevilla, Sevilla, la gente te hace hogar:
sonrisa, gracia y patio… y un “¿qué tal?” al pasar.
Plaza de España, abanico monumental,
azulejo y promesa, espejo de un ideal.
Las Setas allá arriba, la ciudad a tus pies,
y en Santa Cruz las calles te dicen “vuelve otra vez”.
Semana Santa en silencio, saeta que parte el pecho,
Feria de Abril, albero, farolillos en el techo.
Entre tapas y guitarras, entre feria y devoción,
los sevillanos te invitan: “siéntate, que hay corazón”.
Y cuando cae la tarde y afloja el calor,
se oye un tacón lejano, se despierta el rumor.
Yo no sé si es la luna o la cal de la pared,
pero todo aquí te abraza, te lo juro, una y otra vez.
Madre mía, qué manera de vivir y de sentir:
con respeto a lo antiguo y ganas de reír.
Y aunque yo venga de fuera, me lo dicen al llegar:
“Sevilla es de quien la cuida… y la sabe celebrar”.
Que suene el piano, que el violín diga “ay”,
Sevilla nos llama, y no se puede negar.
Palmas al viento, y el alma al compás:
Sevilla, Sevilla… siempre se queda más.
la historia en cada esquina te vuelve a mirar.
Roma dejó sus huellas, el Al-Ándalus su luz,
y entre patios y alminares se oye otro compás, ¡Jesús!
Por el Guadalquivir pasaron sueños de ultramar,
puertos de ida y vuelta, “las Indias” al regresar.
Entre sombra y cal, en piedra y tradición,
la ciudad guarda su orgullo como un cante en el corazón.
Mira la Giralda, cómo corta el cielo azul…
y el Alcázar susurra, despacito, su virtud.
Tío, qué arte tiene el aire cuando empieza a arder,
vale, que suenen palmas… que Sevilla va a prender.
Sevilla, Sevilla, con duende y con verdad,
flamenco en la sangre, fuego que no se va.
Piano marcando el paso, violín llorando “olé”,
bajo el sol de enero o agosto, siempre sabe renacer.
En Triana se enamora la noche al caminar…
y en la Torre del Oro brilla el río al suspirar.
Sevilla, Sevilla, la gente te hace hogar:
sonrisa, gracia y patio… y un “¿qué tal?” al pasar.
Plaza de España, abanico monumental,
azulejo y promesa, espejo de un ideal.
Las Setas allá arriba, la ciudad a tus pies,
y en Santa Cruz las calles te dicen “vuelve otra vez”.
Semana Santa en silencio, saeta que parte el pecho,
Feria de Abril, albero, farolillos en el techo.
Entre tapas y guitarras, entre feria y devoción,
los sevillanos te invitan: “siéntate, que hay corazón”.
Y cuando cae la tarde y afloja el calor,
se oye un tacón lejano, se despierta el rumor.
Yo no sé si es la luna o la cal de la pared,
pero todo aquí te abraza, te lo juro, una y otra vez.
Madre mía, qué manera de vivir y de sentir:
con respeto a lo antiguo y ganas de reír.
Y aunque yo venga de fuera, me lo dicen al llegar:
“Sevilla es de quien la cuida… y la sabe celebrar”.
Que suene el piano, que el violín diga “ay”,
Sevilla nos llama, y no se puede negar.
Palmas al viento, y el alma al compás:
Sevilla, Sevilla… siempre se queda más.
